ÚLTIMOS DÍAS, RECOGIDA Y VUELTA (8 y 9/04/2017)

Llegó el domingo y con él el adiós a esta edición de la feria. Los que ya la conocíamos la cerramos sabiendo que la decisión de la organización de relegarnos a una nave más apartada nos costó en visitantes. No obstante, ningún día faltaron curiosos a los que bien en inglés o bien utilizando español, siempre aderezado con gestos, conseguíamos transmitir a los visitantes nuestro trabajo y expectativas.

Fue un día largo en el que la gente llegaba a cuentagotas pero lo hacía con la necesidad de  saciar su curiosidad y hacernos sentir orgullosos de nuestro trabajo con sus comentarios siempre amables y halagadores. Comentarios con los que crecemos un par de centímetros a pesar de ser unos estudiantes que poco tienen que ver con las grandes empresas que también se pudieron ver durante esa semana en la cuidad y que nosotros acudimos a ver con admiración y la esperanza de vernos en lo alto algún día.

Cuánto más se acercaba la hora de recoger el nerviosismo y las miradas cómplices con nuestros vecinos de stand aumentaban. El desmontaje siempre se vislumbra largo y tedioso que junto con una larga jornada en el stand no aparente apetecible. Pero es necesario. Obviando la logística, es el punto final de la experiencia dejando la puerta a otras posteriores.

 

 

Cada objeto, cada proyecto, tiene un método de desmontaje y embalaje por lo que la organización fue fundamental para terminar el día. Nuestro proceder nos pareció lógico, cada objeto se reduce al mínimo volumen, si es posible, y se coloca dentro del gran cajón el cual se encarga de mover la empresa de transportes. Pero a nuestro lado observamos a los asistentes de la Universidad de Graz, los cuales expusieron una colección de taburetes creados a partir de madera, como envolvían cada una de sus piezas en mantas y las colocaron sobre un pallet dándonos cuenta de las otras variables y las ventajas y desventajas de nuestra opción. Sin embargo la mayor sorpresa nos la llevamos al mirar hacia el otro lado donde se encontraban los compañeros de la Universidad de Diseño de Kobe. Asombrados presenciamos su desmontaje el cual consistió en serrar cada pieza de su stand hasta reducirlo en pequeños listones de madera.

Tras guardar todos nuestros proyectos como si de una puzle se tratase cerramos el enrome cajón, cupo hasta el último tornillo. Cupo todo salvo nuestra ilusión. La ilusión de mejorar y poder mostrárselo al mundo.

 

 

 

Fdo: Sandra de Luis Carracedo